¿Sueles dar muchas vueltas a cabeza a problemas cotidianos?
¿Estás pasando por un momento de cambios y/o por un mal momento?
¿Necesitas tomar una decisión y no sabes qué hacer?
¿Has dejado de disfrutar de actividades o personas cercanas y no sabes por qué?
¿Discutes mucho con tu pareja?
¿Te cuesta relacionarte con gente?
¿Tienes miedo o evitas comenzar actividades nuevas?
¿Notas que pierdes la paciencia con facilidad?
¿Llevas tiempo sin empleo, no encuentras trabajo y te sientes desesperado?
¿Ha cambiado tu apetito, duermes mal o te sientes triste y no sabes qué hacer?
¿Tienes sensaciones físicas que te producen malestar o te impiden llevar tu vida diaria con normalidad?
Estos serían algunos de los ejemplos que describen personas que han pedido ayuda psicológica. Si contestas afirmativamente algunas de estas preguntas puedes pedir consulta con un psicólogo.