¿Sueles dar muchas vueltas a cabeza a problemas cotidianos?
¿Estás pasando por un momento de cambios y/o por un mal momento?
¿Necesitas tomar una decisión y no sabes qué hacer?
¿Has dejado de disfrutar de actividades o personas cercanas y no sabes por qué?
¿Discutes mucho con tu pareja?
¿Te cuesta relacionarte con gente?
¿Tienes miedo o evitas comenzar actividades nuevas?
¿Notas que pierdes la paciencia con facilidad?
¿Llevas tiempo sin empleo, no encuentras trabajo y te sientes desesperado?
¿Ha cambiado tu apetito, duermes mal o te sientes triste y no sabes qué hacer?
¿Tienes sensaciones físicas que te producen malestar o te impiden llevar tu vida diaria con normalidad?
El psicólogo clínico en el área de adultos es un profesional con conocimientos sobre salud física y mental, sobre el comportamiento de las personas y los recursos que se tienen para manejar y afrontar las circunstancias que un adulto vive a lo largo de su vida.
La mayoría de las personas que piden ayuda a un psicólogo no cumplen los requisitos de una enfermedad mental, sin embargo, la persona piensa que está loca o que le van a etiquetar como tal, por sentirse cómo se siente.
Por ello, la atención psicológica puede estar centrada en:
-Ayudar a alguien que puedan necesitar una asistencia, orientación o apoyo en diferentes momentos de su vida. Las funciones de un psicólogo sería como el compañero y/o entrenador que acompaña y guía para ir dando los pasos que mejor se adapten a la persona y sus circunstancias.
-Psicología de la salud-tratamiento psicológico de hábitos y enfermedades: enseñar al adulto (de forma individual o en grupo) a mejorar su estado de salud o prevenir síntomas o conductas no saludables. A lo largo de nuestra vida, pasamos por cambios que influyen en el sueño, alimentación, estado de ánimo, etc, o aparecen enfermedades, y necesitamos hacer cambios en nuestros hábitos de la vida diaria. El psicólogo puede aportar una ayuda.
-Intervención de problemáticas psicológicas, en los casos en el que al adulto se le diagnostica un problema psicológico.
Resumiendo, algunas de las problemáticas psicológicas habituales:
-Problemas de Ansiedad, estrés, angustia, miedos; “nervios”.
-Bajo estado de ánimo, depresión, apatía, desmotivación, pocas ganas de vivir.
-Ruptura de pareja o problemas en ella (de comunicación, discusiones, celos, sexuales, monotonía en las relaciones sexuales, dudas sobre la tendencia sexual).
-Dificultades para relacionarse, inseguridad, timidez, baja autoestima, miedo a lo desconocido.
-Adicciones a : drogas, alcohol, juego, tabaco, internet, móvil.
-Psicología de La Salud : Apoyo a pacientes y sus cuidadores y familiares con trastornos intestinales y endocrinos, cáncer, fibromialgia, infarto, hipertensión, obesidad, insomnio.
-Orientación laboral y para la búsqueda de empleo.
-Orientación académica.
-Tercera edad: problemas de sueño, dificultades en la autonomía diaria, aislamiento, variaciones del estado de ánimo, síntomas de ansiedad, bajo apetito, dolores, sentimientos de soledad o de inutilidad, problemas derivados de enfermedades, manejo del duelo.

