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miércoles, 2 de abril de 2014

Guías de autoayuda


Hola a tod@s ¡¡¡
He encontrado en la web del Servicio Andaluz de Salud unas guías interesantes de autoayuda destinadas al público en general sobre los trastornos de ansiedad y la depresión. En concreto las guías que te puedes descargar son sobre: el sueño, los medicamentos, el duelo, la depresión postparto, el trastorno de ansiedad generalizada, el estrés, y algunos temas más.

Aquí os dejo el enlace al Servicio Andaluz de Salud.
Compártelas.... alguien de tu alrededor le puede servir de ayuda.

martes, 18 de junio de 2013

Manejo del estado de ánimo (2) - Aclarando conceptos



Las manifestaciones de la depresión varían de una persona a otra, así como su intensidad, duración y consecuencias.

La persona que sufre depresión manifiesta cinco o más de los síntomas siguientes a diario, con una duración de más de dos semanas:

- Intensos y frecuentes sentimientos de tristeza, desesperanza, culpabilidad, indiferencia, irritabilidad, vacío, inutilidad y falta de interés o de disfrute por actividades que antes no suponían ningún esfuerzo ni malestar.
- Cambios en el apetito, en el deseo sexual, el peso, la resistencia física y mental y en el sueño junto con dolores, que no son explicados por los efectos secundarios de un tratamiento farmacológico y/o por una enfermedad.
- Disminución del nivel de actividad, inquietud y lentitud a la hora de hablar o de moverse y dificultad y/o agobio para llevar a cabo actividades cotidianas.
- Presencia de un gran esfuerzo por concentrarse,  para memorizar y/o atender en actividades que antes no suponían para nada ese tremendo esfuerzo. 
Consecuencias inmediatas: desinterés, caída del rendimiento y de la actividad junto con críticas y malestar por parte del depresivo y/o sus allegados.
- Consecuencias negativas en las relaciones familiares, de pareja, laborales y sociales, vividas y reflejadas por la gente cercana en las que el paciente es el último en manifestarlas y asumirlas.

Estos síntomas a veces no son explicados por la situación personal  que se está viviendo (en la mayoría de los casos aparecen a posteriori de situaciones importantes), no se sufren todos de golpe, y tras muchos intentos por sentirse mejor la persona manifiesta "no ser feliz".

Continúa en Parte 3

jueves, 13 de junio de 2013

Manejo del estado de ánimo (1) - Introducción



La creencia popular transmite que el estado de ánimo debería ser siempre igual, y más si no tenemos ningún motivo real para estar mal o nos dicen que no lo tenemos.

También se cree que el hecho de que estemos tristes o contentos no depende de nosotros mismos sino exclusivamente de lo que sucede a nuestro alrededor.

Otro error frecuente es creer que nuestro estado de ánimo, y por tanto nuestra felicidad, está en manos del número de cosas que tenemos o del número de personas que están a nuestro lado.

En otros casos, la confusión aparece cuando se cree que el buen estado de ánimo está sujeto a la creencia de una vida sin problemas, tristezas, inseguridades, frustraciones y obstáculos.

Otro error habitual es llamar depresión o estar depresiv@, a estados transitorios de tristeza, preocupación o desánimo.

La persona que se entristece con facilidad es una persona débil, perdedora, loca y/o deprimida, es otra etiqueta muy habitual y errónea. Aquí esta la idea de que son "los otros" los que sufrirán "eso" con la idea de la depresión como un estado exclusivo de aquellos. No es así y veremos por qué.

"Cuando estés deprimido tómate una pastilla, permanece en la cama o inactivo (hasta que se te pase) o tomate una copa" . ¡¡¡¡ Marchando una ración de soluciones cómodas, rápidas y mágicas¡¡¡¡ ¡¡¡¡Oído cocina ¡¡¡ ;D
En la segunda  y tercera parte veremos algunas claves para manejar nuestro estado de ánimo de forma correcta y diferenciarlo claramente de una depresión.

(Continúa en parte 2 y parte 3)

jueves, 18 de abril de 2013

La consulta psicológica para adultos


¿Sueles dar muchas vueltas a cabeza a problemas cotidianos?
¿Estás pasando por un momento de cambios y/o por un mal momento?
¿Necesitas tomar una decisión y no sabes qué hacer?
¿Has dejado de disfrutar de actividades o personas cercanas y no sabes por qué?
¿Discutes mucho con tu pareja?
¿Te cuesta relacionarte con gente?
¿Tienes miedo o evitas comenzar actividades nuevas?
¿Notas que pierdes la paciencia con facilidad?
¿Llevas tiempo sin empleo, no encuentras trabajo y te sientes desesperado?
¿Ha cambiado tu apetito, duermes mal o te sientes triste y no sabes qué hacer?
¿Tienes sensaciones físicas que te producen malestar o te impiden llevar tu vida diaria con normalidad?

Estos serían algunos de los ejemplos que describen personas que han pedido ayuda psicológica. Si contestas afirmativamente algunas de estas preguntas puedes pedir consulta con un psicólogo.