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martes, 18 de junio de 2013

Manejo del estado de ánimo (3) - "Tu vaso está medio lleno"




Tras aclarar conceptos, vemos que la depresión es bastante diferente de las oscilaciones de nuestro estado de ánimo.

La psicología y los psicolog@s han permitido descubrir una realidad sobre el estado de ánimo bastante diferente y desconocida.

En primer lugar, el estado de ánimo funciona como un termómetro. Todos los días no nos sentiremos igual y a lo largo del día la "temperatura del ánimo" variará. No quiere decir con esto que estemos enfermos ni deprimidos.

En segundo lugar, tenemos que recordarnos a diario que una parte de nuestro estado de ánimo se ve influido por factores internos: nuestra alimentación, cómo hayamos dormido esa noche, el cansancio al que hayamos llegado y los esfuerzos realizados. El estado de ánimo será el indicador de nuestra batería, que nos dirá en qué momento necesitamos comer, parar, dormir, distraernos o descansar.

En tercer lugar, las vivencias, obstáculos y problemas resueltos en un día se denominan estresores y su peso e influencia son distintos para cada persona, variando según las circunstancias. Lo más importante es que tienes que afrontar estos estresores, e intentar solucionarlos o aceptarlos cuando no se pueda hacer nada para no retrasar el pasar página sobre lo que es significativo para tí.

En cuarto lugar, si tu estado de ánimo varía .......¡¡¡estás vivo¡¡¡¡. Te importan las cosas, sientes, te emocinas, te preocupas, ..... Todo forma parte de lo mismo. Date permiso para esto.

En quinto lugar, fija prioridades. La mayoria de las veces deberás hacer lo que te conviene y no lo que te apetece. Fija objetivos realistas y vete paso a paso. Pero, ¡¡¡¡ fíjate ¡¡¡, si cumples con tus responsabilidades y obligaciones diarias, te será más fácil encontrar tu espacio, tu tiempo de relax, y el momento para lo que deseas y te gusta.

En sexto lugar, y en relación a lo anterior, sé fiel a tí mismo. Tus ideas, criterios y reglas deben reflejarse en tu quehacer diario. Si te las saltas, tendrá consecuencias inimaginables. Los demás querrán que hagas lo que ellos quieren pero tu decidirás lo que es beneficioso para tí y los tuyos, y tendrás que escoger.

En séptimo lugar, ¡¡¡¡MÍMATE¡¡¡¡ ¡¡¡CUIDATE¡¡¡¡. Actividad física diaria (caminar o algún deporte que te guste), alimentación saludable, tiempo para el descanso y tiempo para dormir, un espacio reservado a diario para una actividad agradable, disfruta de tus amistades y familia... Estos elementos son los mejores protectores del estado de ánimo y  tú eres el único responsable de ello.

En octavo lugar, fíjate en todo lo que tienes a tu alrededor, y no en lo que echas en falta (¡¡¡tu vaso está medio lleno, seguro¡¡¡). Disponemos de tanto.... que pensamos erróneamente que lo necesitamos para vivir: ropa de esta temporada, el último modelo de "...", objetos con gran valor económico, ir todos los días o todas las semanas  a tal o cual sitio, comprar "...", tener "....",.........?¿?¿?¿?¿................ Esto lo único que nos crea es más confusión y la idea equivocada de que nuestro estado de ánimo depende de elementos exteriores. No caigas en este error. Plantéate no tener de todo ni a la última y comprobarás que la vida sigue...

En noveno lugar, lo único irremediable es la muerte, así que lo demás tarde o temprano, se solucionará o se asumirá. No te queda otra, pero tienes que escoger la posibilidad de que habrá cambios.


En décimo y último lugar, decide cada día vivir, sentir, sonreir, escoge ¡¡¡SER FELIZ¡¡¡¡

Manejo del estado de ánimo (2) - Aclarando conceptos



Las manifestaciones de la depresión varían de una persona a otra, así como su intensidad, duración y consecuencias.

La persona que sufre depresión manifiesta cinco o más de los síntomas siguientes a diario, con una duración de más de dos semanas:

- Intensos y frecuentes sentimientos de tristeza, desesperanza, culpabilidad, indiferencia, irritabilidad, vacío, inutilidad y falta de interés o de disfrute por actividades que antes no suponían ningún esfuerzo ni malestar.
- Cambios en el apetito, en el deseo sexual, el peso, la resistencia física y mental y en el sueño junto con dolores, que no son explicados por los efectos secundarios de un tratamiento farmacológico y/o por una enfermedad.
- Disminución del nivel de actividad, inquietud y lentitud a la hora de hablar o de moverse y dificultad y/o agobio para llevar a cabo actividades cotidianas.
- Presencia de un gran esfuerzo por concentrarse,  para memorizar y/o atender en actividades que antes no suponían para nada ese tremendo esfuerzo. 
Consecuencias inmediatas: desinterés, caída del rendimiento y de la actividad junto con críticas y malestar por parte del depresivo y/o sus allegados.
- Consecuencias negativas en las relaciones familiares, de pareja, laborales y sociales, vividas y reflejadas por la gente cercana en las que el paciente es el último en manifestarlas y asumirlas.

Estos síntomas a veces no son explicados por la situación personal  que se está viviendo (en la mayoría de los casos aparecen a posteriori de situaciones importantes), no se sufren todos de golpe, y tras muchos intentos por sentirse mejor la persona manifiesta "no ser feliz".

Continúa en Parte 3

jueves, 13 de junio de 2013

Manejo del estado de ánimo (1) - Introducción



La creencia popular transmite que el estado de ánimo debería ser siempre igual, y más si no tenemos ningún motivo real para estar mal o nos dicen que no lo tenemos.

También se cree que el hecho de que estemos tristes o contentos no depende de nosotros mismos sino exclusivamente de lo que sucede a nuestro alrededor.

Otro error frecuente es creer que nuestro estado de ánimo, y por tanto nuestra felicidad, está en manos del número de cosas que tenemos o del número de personas que están a nuestro lado.

En otros casos, la confusión aparece cuando se cree que el buen estado de ánimo está sujeto a la creencia de una vida sin problemas, tristezas, inseguridades, frustraciones y obstáculos.

Otro error habitual es llamar depresión o estar depresiv@, a estados transitorios de tristeza, preocupación o desánimo.

La persona que se entristece con facilidad es una persona débil, perdedora, loca y/o deprimida, es otra etiqueta muy habitual y errónea. Aquí esta la idea de que son "los otros" los que sufrirán "eso" con la idea de la depresión como un estado exclusivo de aquellos. No es así y veremos por qué.

"Cuando estés deprimido tómate una pastilla, permanece en la cama o inactivo (hasta que se te pase) o tomate una copa" . ¡¡¡¡ Marchando una ración de soluciones cómodas, rápidas y mágicas¡¡¡¡ ¡¡¡¡Oído cocina ¡¡¡ ;D
En la segunda  y tercera parte veremos algunas claves para manejar nuestro estado de ánimo de forma correcta y diferenciarlo claramente de una depresión.

(Continúa en parte 2 y parte 3)